La serie anual se construye al cerrar cada año. 2026 es el primer año de la nueva base SATsum; se mostrará al completarse.
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SATsum‑Drift simula 20 escenarios posibles de desplazamiento del sargazo; por ello, cada mapa indica en cuántos de esos escenarios se prevé su presencia en cada punto, y no una ubicación exacta o garantizada.
En un horizonte de diez días, dos escenarios cualesquiera pueden separar una misma mancha varias decenas de kilómetros.
Las cantidades pronosticadas deben considerarse indicativas, ya que la magnitud absoluta de los arribazones se encuentra en proceso de calibración mediante registros reales de recolección y limpieza de playas. En esta etapa, la principal utilidad del modelo es anticipar los sectores de la costa y los periodos en los que existe una mayor probabilidad de llegada de sargazo, con el fin de apoyar la planeación y la priorización de acciones, y no de proporcionar una certeza sobre su ubicación o volumen.
81 fotogramas, uno cada 3 horas. Las cruces rojas marcan dónde va varando la biomasa; la columna derecha lleva el transporte por los pasos del Gran Caribe y el balance de masa, que permite auditar que nada se pierde sin contabilizar.
Un fotograma cada 3 horas. Las barras crecen con la animación y llevan el color del semáforo de ese día; el eje no cambia, para poder comparar fotogramas. Las cruces rojas marcan dónde va varando la biomasa.
Un fotograma cada 3 horas. Las cruces rojas marcan dónde va varando la biomasa; la curva inferior acumula lo varado en esta vista según un solo escenario (el de referencia), y las cifras del recuadro suman los 20 escenarios por ZEE — las mismas de la tarjeta de transporte.
| Zona | Nivel | Acumulado 10 d | Mayor llegada |
|---|
La estructura filamentosa no es ruido: es el campo de deformación de mesoescala estirando y plegando las manchas, que es el mecanismo real por el que el sargazo se concentra en líneas.
Una celda con P = 0.70 significa que 14 de los 20 escenarios colocan sargazo ahí. No significa que haya un 70 % de sargazo, ni que la mancha sea más densa: densidad y probabilidad son cosas distintas y se muestran por separado.
Los escenarios se generan variando los parámetros que gobiernan la deriva dentro de los rangos que la literatura considera defendibles. Es una medida de nuestra ignorancia sobre el arrastre del viento y la resistencia de las balsas al flujo, no de la variabilidad del océano.
Para saber si un pronóstico sirve no basta con preguntar si acierta. Hay que compararlo con la alternativa más simple: suponer que mañana el sargazo estará donde está hoy. Si no le gana a eso, no aporta nada.
Se comprobó mirando hacia atrás: se hicieron pronósticos de días ya pasados y se compararon con lo que el satélite vio después. Se midieron cinco plazos —uno, dos, tres, cinco y siete días—. El modelo ganó en cuatro de los cinco.
En qué acierta y en qué no: de cada diez manchas de sargazo que había, el modelo encuentra alrededor de ocho. A cambio, señala más superficie de la que realmente se llena. Conviene leerlo como dónde mirar, no como dónde exactamente: si una zona está señalada, es probable que haya sargazo dentro, pero no en toda ella.
Y lo que esta comprobación no cubre, que conviene tener presente: llega hasta el séptimo día. Los días ocho, nueve y diez nunca se han verificado. Y en el plazo más largo que sí se midió, el séptimo, el modelo ya no le ganaba a suponer que nada se mueve. Cuanto más lejos en el tiempo, menos fiable: los primeros días son los que sostienen una decisión.
No incluye crecimiento ni mortalidad del sargazo: a diez días eso cambia la biomasa menos de un 4 %, muy por debajo del error de la propia observación satelital. Tampoco resuelve el hundimiento de las balsas con viento fuerte, ni la marea, ni el efecto del arrecife en la aproximación final a la playa.
Las probabilidades mostradas son un límite inferior de la incertidumbre real: los 20 escenarios representan la incertidumbre del modelo de deriva, pero todavía no la del pronóstico oceánico y atmosférico que lo alimenta.
SATsum‑Drift utiliza una formulación lagrangiana de deriva respaldada por la literatura científica, con coeficientes obtenidos de las mediciones publicadas por Podlejski et al. (2023, 2024), el término de deriva de Stokes documentado como necesario por Jouanno et al. (2021), la detección satelital mediante el índice AFAI de Wang y Hu (2016) y la conversión a biomasa propuesta por Wang et al. (2018).
El código fue desarrollado íntegramente por el equipo del SIMAR y no deriva de adaptaciones de Ichthyop, OpenDrift o NEMO‑Sarg. Su formulación científica se sustenta en ecuaciones y parámetros publicados, cada uno de los cuales está vinculado con su correspondiente fuente bibliográfica.
Cada paso se mide de costa a costa, en su sección más estrecha, y el número del mapa es el mismo que el de las gráficas. La flecha marca el sentido que se cuenta como positivo: cuando el sargazo cruza al revés, la cifra sale en negativo. Debajo, la velocidad media con que lo cruza: la componente perpendicular al paso —la que de verdad lo atraviesa—, promediada pesando cada cruce por su masa. Las dos gráficas llevan las mismas filas en el mismo orden, y no dicen lo mismo: el paso con más transporte no tiene por qué ser el más rápido. Las líneas del mapa son la corriente del día del análisis —no la de los diez días del pronóstico—, y llevan su fecha en la escala; el color es la velocidad y el movimiento, el sentido.
Cada fila es una zona económica exclusiva, no un país en tierra: «varado» es la biomasa que llegó a su costa y «a flote» la que al día 10 sigue navegando sobre sus aguas. No es lo mismo, y confundirlo haría leer como llegada a la playa algo que sólo está pasando por encima.
Las mismas filas y el mismo orden que al lado: aquí se reparte por días la franja roja de la tarjeta anterior. Cada casilla es un día del pronóstico, y su color dice qué parte de lo que vara en esa ZEE vara ese día, comparada con su propio día más cargado —no con el de las demás—. El número de la derecha es el total varado, que es lo que fija si la fila importa; el color sólo dice cuándo. No habla de lo que sigue a flote.
| Biomasa de sargazo | SATsum · MODIS Aqua/Terra · 1 km · diaria |
| Corrientes superficiales | CMEMS GLO12 · 1/12° · horarias · 0.5 m |
| Deriva por oleaje (Stokes) | CMEMS MFWAM · 1/12° |
| Viento a 10 m | ECMWF IFS HRES · 0.25° · 3-horario |
| Línea de costa | GSHHG full · 0.04 km |
| Tramos de litoral | 1 km sobre la polilínea GSHHG |
| Banda de varamiento | 4 km · la fija la corriente (9.2 km), no el sensor |
| Condición inicial | SATsum 100 %, compuesto de 7 días |
| Detecciones usadas | sólo mar abierto (clase 3 de SATsum); el mar territorial —12 millas— queda fuera, igual que en los mapas de biomasa |
| Horizonte | 10 días |
| Escenarios calculados | 20 |
| Partículas seguidas | — |
Modelo lagrangiano de partículas: cada píxel con sargazo detectado se convierte en partículas que transportan su biomasa, y se siguen día a día por el campo de corrientes, oleaje y viento.
Los bordes oceánicos del dominio son abiertos: la biomasa sale sin reflejarse, en lugar de acumularse artificialmente contra un muro. La entrada se alimenta únicamente con observación de SATsum, sin mezclar otros productos, y como el dominio termina justo donde termina la observación, no entra biomasa por ninguno de los cuatro bordes. El que podría importar es el oriental, que está en los 51° O, y su efecto está medido: lo que entra por ahí avanza unos 215 km en 10 días, una franja que queda en pleno Atlántico, a más de 800 km de las Antillas Menores.
De qué son las cifras de arriba: de la siembra del modelo sobre la Región GCA de SATsum —Golfo de México, Mar Caribe y Atlántico occidental, 98–51 °O y 7.5–33 °N—, no de una región administrativa. Incluyen sargazo fuera de las ZEE y no excluyen aguas interiores: el modelo siembra sobre lo que el sensor ve.
Proceden del compuesto de 7 días, en el que cada celda aporta el promedio de las observaciones en que se le detectó sargazo. Eso reúne una semana de detecciones sobre el mapa del día de análisis, de modo que la cifra no es el sargazo presente ese día ni es comparable con los totales diarios que SATsum publica por Mar Caribe, Golfo de México, ZEE del Caribe mexicano o las 43 ZEE del Gran Caribe: son cálculos distintos, sobre regiones distintas y con ventanas de tiempo distintas.
Producto experimental de apoyo a la toma de decisiones · última corrida —
La comparación se hace en celdas de 25 km y sólo donde el satélite pudo ver los dos días — en esta temporada, entre el 12 y el 16 % del mar —, contra el listón honesto: superar a «mañana estará donde está hoy». Un día suelto baila con la nubosidad; la serie es la que habla. Los días 8 a 10 del horizonte empezarán a medirse ahora que el campo de probabilidad se archiva a diario.
Cada columna es el pronóstico emitido ese día; su color, el nivel más alto que la zona alcanza en sus 10 días, medido en el kilómetro que más recibe. Todos los niveles usan la escala histórica vigente hoy — es lo que hace comparables las columnas entre sí. Una celda vacía no es cero: la clasificación de ese día no definía la zona.
Sargazo del que arranca cada pronóstico · millones de toneladas sembradas sobre la Región GCA
Llegada prevista a las playas del estado · miles de toneladas en los 10 días de cada pronóstico
Especificación completa e íntegra de los productos y su cálculo: documento «Catálogo de productos y metodología SATsum».
El SATsum integra imágenes diarias de los sensores MODIS a bordo de los satélites Terra y Aqua de la NASA, que cubren todo el Gran Caribe a 1 km de resolución. Se calcula el Índice Alternativo de Algas Flotantes (AFAI) en SeaDAS (Wang & Hu, 2016) y, con el modelo bio-óptico de Wang et al. (2018), se estima la biomasa húmeda de sargazo.
El sargazo flotante refleja fuertemente en el infrarrojo cercano (NIR)…




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